domingo, 14 de febrero de 2010

Conociendo la catedral de Jaén

Ayer por la tarde, de la mano de la asociación Nueva Acrópolis, el abajo firmante y su señora, junto a una treintena de personas, tuvimos ocasión de disfrutar durante unas dos horas y media de las explicaciones de la guía encargada de mostrarnos muchos de los entresijos y leyendas de la catedral jiennense.


Habría que desatacar dos notas negativas en el encuentro. Por un lado el frío y la fina y constante lluvia que cayó a lo largo de la tarde y que complicó la primera parte de la visita, dedicada a la fachada delantera -o pie- de la catedral, limitando además mucho la luz que en una tarde de sol penetra por los numerosos ventanales de la parte alta y muestra con la magia que la electricidad no es capaz de  recrear las maravillas artisticas y arquitectónicas de la obra de Vandelvira. Por otro lado hay que mencionar la mala jugada de la técnica, al averiarse algún componente de la instalación eléctrica encargada de iluminar el museo instalado en el sótano del edificio, por cuyo motivo nos quedamos finalmente con las ganas de entrar.

Aún a pesar de ello, los 7 euros de la entrada no me supieron a desperdicio en ningún momento. La guía, excelente conocedora de su oficio, disfrutaba hablando sobre la catedral tanto o más que su público escuchándola.

En cuanto al estado de la catedral, si algo me dejó mal sabor de boca, fue el estado de las cubiertas. Las goteras y las manchas de humedad están a la orden del día. Por otro lado la fiebre por las exposiciones y las muestras está dando lugar a reformas, modificaciones y taladrados en paredes y techos en las estancias superiores que para mi gusto no respetan demasiado la Historia y antigüedad de un edificio construido entre 1249 y  1724.

Por último, comentar las informaciones obtenidas acerca del futuro cobro de entradas por valor de 5 euros a los visitantes a la catedral. En principio parece ser que la iniciativa sigue adelante, que no pagarían aquellos que accedieran al templo para las misas, así como que el precio de la entrada otorgaría la posibilidad de  acceder a espacios a los que actualmente no es posible, o bien se accede previo pago. Veremos en qué queda esto, aunque enfocado de esta forma no parece tan inaceptable como lo ví en un principio.

2 comentarios:

  1. ¿¿Construido entre 1249 y 1724 significa que tardaron todos esos años o que no es preciso el año?? Perdón por mi ignorancia.

    Como sabes yo tuve la ocasión de tocar en los balcones de la catedral con una improvisada Fanfarria de metales con motivo de la festividad de Santa Cecilia en Noviembre de 2008. Una experiencia inolvidable. Por cierto, que desastre el del ascensor. Pa mi que eso no estaba en los planos de Vandelvira.

    P.D: como ves voy leyendo las entradas que tengo atrasas poco a poco. Saludos.

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  2. La envergadura de la construcción y los rudimentarios sistemas de trabajo, junto a los problemas habituales de cada época -guerras, hambrunas, malas cosechas,etc- hicieron que se alargara la construcción entre 1540 y 1724. El año 1249 corresponde a la conquista de la ciudad por Fernando III el santo, quien ordenó la conversión de la antigua mezquita árabe en iglesia mayor. A efectos prácticos se podía considerar como catedral aquel edificio, aunque el que conocemos actualmente se comenzó en 1540. Curiosamente la misa tenía tal peso, que fueron desmantelando la antigua construcción mientras realizaban la nueva, para tener siempre un lugar de culto.

    Así me gusta, un solo lector fiel anima a sacar adelante estos textos ;-).

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