Estimado coronel:
Aprovecho la posibilidad que los medios digitales me brindan para ciscarme en usted y en sus muertos, como agradecimiento a muchas cosas, la última de ellas el haberme revuelto el desayuno con esos gritos de paleto -paleto de la peor calaña, aquel que además de serlo cuenta con poder e influencias- que esta mañana emergían de la radio.
Aprovecho la posibilidad que los medios digitales me brindan para ciscarme en usted y en sus muertos, como agradecimiento a muchas cosas, la última de ellas el haberme revuelto el desayuno con esos gritos de paleto -paleto de la peor calaña, aquel que además de serlo cuenta con poder e influencias- que esta mañana emergían de la radio.