Una vez más el planeta ha demostrado quien manda aquí. A Japón de poco o nada le ha servido ser la tercera potencia económica mundial. De poco le ha servido poseer industria puntera en muchos sectores, como automóvil, electrónica, informática. De poco le ha servido ser un gran exportador, tener una red de infraestructuras inmejorable, incluso el disponer de la última tecnología en predicción y prevención de catástrofes tales como terremotos o seísmos. Cuando la naturaleza golpea al ser humano, desde el rincón más pobre del tercer mundo hasta la 5ª Avenida en Nueva York, este pasa a ser lo que fue siempre a pesar de su ego: una pequeña hormiguita en un hormiguero que, más grande o más pequeño, no deja de ser un hormiguero a merced del planeta.
Un gesto que predice un infortunio, Tantos libros viejos por leer,
una mirada que enamora al descreído, tanta lucidez al borde del vacío,
un amanecer desvelado entre alcoholes, tantas vidas que vivir en una sola,
un personaje inventado por descuido. tanto tiempo debo que no es mío.
Desde la absurda sinrazón. Desde la cruda realidad. Desde la misma vida.
Mostrando entradas con la etiqueta terremoto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terremoto. Mostrar todas las entradas
domingo, 13 de marzo de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)