Voy camino de la cocina en esta mañana de domingo cuando me llega desde la radio que suele acompañar a mi madre la voz, siempre tan familiar de tanto escucharla hasta la nausea, de uno de los muchos paletos con corbata que hemos dado lugar a colocar en los mandos de esta nave que llamamos España. Este paleto, perdón, político, rezongaba acerca de lo que en los últimos días está de moda una vez pasada la cuestión de doña Leire y su ley: la prórroga en la edad de jubilación de los sesenta y cinco hasta los sesenta y siete años.
Un gesto que predice un infortunio, Tantos libros viejos por leer,
una mirada que enamora al descreído, tanta lucidez al borde del vacío,
un amanecer desvelado entre alcoholes, tantas vidas que vivir en una sola,
un personaje inventado por descuido. tanto tiempo debo que no es mío.
Desde la absurda sinrazón. Desde la cruda realidad. Desde la misma vida.
Mostrando entradas con la etiqueta Gobierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gobierno. Mostrar todas las entradas
domingo, 9 de enero de 2011
jueves, 4 de febrero de 2010
Se va a enterar el Zapatero cuando lo pille
Tenía guasa mi primo, el calé, en el urbano. Nueve de la mañana. Entre la mucha gente que sube al autobús en la parada siguiente a la mía van una pareja joven, ambos de raza gitana, con un crío pequeño que ella lleva en brazos mientras que él lleva el carrito.
Abren la puerta para que este pueda acceder con el carro a la parte intermedia del urbano, tras lo cual debe dejarlo, salir y volver a entrar por la parte delantera, pagando el billete correspondiente. Pero este no lo tiene claro. Espero un poco tranquilamente, aquí, entre el bullicio, y si cuela, pues cuela. Ochenta céntimos que nos embolsamos para el viaje de vuelta.
sábado, 2 de enero de 2010
Batiendo records sobre ruedas
No quería meterme en berenjenales sobre este tema cuando lo ví en los titulares del informativo, pero las palabras del señor Rubalcaba minutos después mientras exponían la noticia me han tirado de la lengua más de la cuenta, y no me queda más remedio que soltarlo si no quiero que el estómago me dé la noche.
martes, 8 de diciembre de 2009
Aminatou Haidar o la vergüenza de ser español
Lo malo de no hacer bien las cosas es que las chapuzas antes o después se acaban rompiendo por algún lado, y arreglarlo entonces se convierte en algo con diferencia más complicado. Un ejemplo muy gráfico que me viene a la mente es ese suelo barrido una y otra vez, donde toda la porquería pasa a bajo la alfombra. Un día bajo esa alfombra no cabe una mota de polvo más, y un simple paso hace que reviente y ponga de mierda hasta el cuello cuanto la rodea en diez metros a la redonda.
En 1975 España le dio la espalda al Sahara y su gente por aquello de no nos hace falta aquello y aquí tenemos con qué entretenernos, dejando en bandeja de plata el terreno a Marruecos y Mauritania, quienes a base de Marcha Verde y anhelos soberanistas dijeron aquí mando yo ahora, y si no te gusta el desierto es muy grande.
Nadie termina de comprender por qué España no plantó cara en 1975, así como por qué se lava las manos y dice hacemos cuanto se puede cada vez que el tema sale a la palestra. Lo malo es cuando surgen casos como el de Aminatou, que aparte de sacar el tema, recuerdan que hay asignaturas pendientes, y que basta ya de pasar de curso con cosas suspensas. Pero tal y como se esperaba el Gobierno de turno en general y el Ministerio de Exteriores en particular están teniendo ocasión de lucirse y solucionar el incidente como todo buen español espera que se haga: barriendo por encima y metiendo la porquería bajo la alfombra, como de costumbre.
Nadie termina de comprender por qué España no plantó cara en 1975, así como por qué se lava las manos y dice hacemos cuanto se puede cada vez que el tema sale a la palestra. Lo malo es cuando surgen casos como el de Aminatou, que aparte de sacar el tema, recuerdan que hay asignaturas pendientes, y que basta ya de pasar de curso con cosas suspensas. Pero tal y como se esperaba el Gobierno de turno en general y el Ministerio de Exteriores en particular están teniendo ocasión de lucirse y solucionar el incidente como todo buen español espera que se haga: barriendo por encima y metiendo la porquería bajo la alfombra, como de costumbre.
Por la parte española, Moratinos suda tinta entre el caso de Haidar, Gibraltar y sus aguas y el secuestro de los cooperantes en Mauritania, diciendo que se está haciendo cuanto es posible -¿alguien lo dudaba?-. Ahora a Exteriores les parece lo más sensato que Haidar se deje de rollos, abandone la huelga, y acepte la nacionalidad española. Todo sea por llevarnos bien con nuestros amiguitos del turbante -alianza de civilizaciones y besitos en la boca para todos-. Desde Europa no se mojan más que lo mínimo y, cual mosca cojonera, como siempre, consideran la historia como una chiquillada que ha de terminar sin buenos ni malos y cuidando que el estado de salud de esta mujer no empeore. Marruecos se permite tranquilamente chatajearnos con que les dejemos en paz y nos comamos nosotros la historia con patatas, o de lo contrario nuestras "buenas relaciones" se podrían trastocar, amenazando con no cooperar en asuntos de tráfico de drogas, terrorismo e inmigración. Ole. Como vuelvan a multarme al volante exigiré al caballero que retire la multa o no volveré a detenerme en un semáforo en rojo. Ahora resulta que el pais alauita no está cumpliendo con su obligación, sino que se trata de un favor de tu a tu. Por majos.

Por su parte, el Frente Polisario, harto de que se les mangonee durante décadas y en vista de que los implicados consienten en ver a Haidar bajo tierra mientras se pasan la pelota, está avisando que más vale que Haidar vuelva y además viva.
En vista el estado de salud de Aminetu y de la magnitud del asunto, es probable que el desenlace se produzca en pocos días. Veremos cómo.
Si alguien se anima a profundizar en el tema, en la página de Sahara Libre tenéis mas información, pudiendo además firmar el manifiesto de apoyo a Haidar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



