viernes, 2 de noviembre de 2012

Plenilunio. Antonio Muñoz Molina

El cadáver de una niña hallado en una lluviosa mañana de otoño. Una mirada entre tantas, confundida entre la multitud, idéntica a otras, oculta tras un velo de rutinaria normalidad, tras la que se oculta el macabro crimen. Un asesinato que trastoca la normalidad de un octubre en Mágina, a finales de la década de los noventa. 
Varias son las vidas que se cruzan a raíz del terrible acontecimiento: un inspector de policía  recientemente destinado esa ciudad, una maestra de colegio cansada de vivir sobre las cenizas de aquello con lo que más de una década antes edificó su vida; un párroco, el padre Orduña, que conoce ese lugar y a sus gentes mejor de lo que algunos de ellos se conocen, el forense Ferreras, encargado de hurgar en el desastre buscando indicios que lleven  a la resolución del caso… 
Es preciso encontrar al asesino, pero escasean las pistas, nadie ha visto u oído absolutamente nada. Como si se hubiera desvanecido tras su crimen. Como si hubiera dejado de existir una vez atravesado el plenilunio. 
Durante la búsqueda, los personajes cuyas vidas se irán entrelazando dejarán a su vez entrever el vacío en el que se hallan sumidos, biografías tejidas a jirones, y como si de alguna manera lo ocurrido hubiera actuado a modo de disparador necesario, ninguno de ellos será el mismo cuando todo haya acabado. 
Si bien para mi gusto la obra cumbre de Muñoz Molina es El jinete polaco, he disfrutado profundamente con Plenilunio gracias a la elaborada trama y a la capacidad del autor de jugar con el tiempo y las descripciones, estirando un instante todo lo necesario para poder entregar al lector, no ya una imagen precisa de un instante, sino cada una de las percepciones que el personaje esté viviendo en un momento determinado, obligando al lector a meterse dentro de él, a ser él.
Todo aquel interesado en la novela negra puede encontrar aquí una obra con la que disfrutar de principio a fin, siempre y cuando sea capaz de entrar en el juego que el autor propone y no se deje llevar por la prisa.  

2 comentarios:

  1. Parece que Muñoz Molina esté especialmente recomendado para lectores pausados. Como yo ya he experimentado que merece la pena seguir su ritmo leeré esta novela algún día. Me gusta ese género.
    ¡¡Un abrazo!!

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  2. Fue el primer libro que leí de Muñoz Molina y me costó un poco porque sólo tenía 18 años, pero hizo que me enamorase de este autor. Ahora con el paso del tiempo saboreo cada una de las páginas escritas por este hombre.

    Un saludo, Cuca

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