Hace algún tiempo tuve ocasión de ver La Dama de Hierro, y diversas circunstancias han dejado en intención la idea que tenía acerca de escribir unas líneas sobre esta. No voy a tratar de emitir una opinión mínimamente seria sobre una pélicula vista hace algún tiempo, pues sin volver a verla antes me parece complicado exponer algo coherente y con sentido.
Un gesto que predice un infortunio, Tantos libros viejos por leer,
una mirada que enamora al descreído, tanta lucidez al borde del vacío,
un amanecer desvelado entre alcoholes, tantas vidas que vivir en una sola,
un personaje inventado por descuido. tanto tiempo debo que no es mío.
Desde la absurda sinrazón. Desde la cruda realidad. Desde la misma vida.
viernes, 2 de marzo de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
The Beatles, I want to hold your hand
Because I would hold your hand...
sábado, 4 de febrero de 2012
Cerillero y anarquista
El veintiséis de noviembre del pasado año quien esto escribe tenía ocasión de dar forma a uno de esos sueños de juventud que con vaguedad imposible toman forman un día en la imaginación: poder cruzar el umbral de ese mundo hecho a medias de realidad y literatura que es la puerta de entrada al mítico Café Gijón, en el marco infinito del Paseo de Recoletos.
martes, 31 de enero de 2012
Amanece en este mundo raro
Amanece como cada día en este mundo raro. Amanece y en el vacío de la oscuridad cegada por las cortinas una alarma avisa de la necesaria crueldad de enfrentarse a un nuevo día. De la radio desembocan notas difusas, acordes que probablemente no he oído en mi vida y que tal vez no vuelva a oír, cuánta música para escuchar en tan poco tiempo.
jueves, 19 de enero de 2012
La muerte desde dentro
El chasquido de las tijeras da paso a la conversación, peluquería de barrio, corte para caballeros, atendida por cuatro mujeres. Pronto las palabras derivan hacia el reciente entierro, ayer tarde mismo, poco más de cincuenta años de vida cortado en menos de quince días. El tumor estaba tan extendido, cuenta la mujer, que no pudieron hacer nada al encontrarlo. Cuando empezó a manifestarse fue demasiado tarde.
viernes, 13 de enero de 2012
Un regalo
(Texto escrito para el 2º Encuentro del grupo literario)
Ha tomado el paquete con sumo cuidado, pues pareciera que una simple mirada pudiera deteriorarlo. Estudia la forma, el peso, los detalles impresos sobre el papel que cuidadosamente lo envuelve. No se decide a abrirlo, pues aún no termina de creerse el destinatario de lo que lo que sus manos sostienen, que alguien pudo comprarlo o tal vez elegirlo de entre sus pertenencias pensando en él, alguien que debió sufrir la fatal pregunta: ¿le gustará?
jueves, 12 de enero de 2012
Put the blame on Mame (Gilda, 1946)
Habrá quien incluso envidie a Glenn Ford...
sábado, 7 de enero de 2012
Escribo
(Siguiendo la estela dejada por mis compañeros del grupo literario en sus blogs respectivos, reproduzco aquí el texto escrito con motivo del primer encuentro, celebrado el pasado miércoles 21 de diciembre)
Escribir. Unir palabras, mezclar sus significados para que representen sobre el papel lo que no dejan de imágenes mentales, percepciones, sentimientos. La escritura como medio de supervivencia, de huída hacia delante, de salvación.
Escribir. Unir palabras, mezclar sus significados para que representen sobre el papel lo que no dejan de imágenes mentales, percepciones, sentimientos. La escritura como medio de supervivencia, de huída hacia delante, de salvación.
jueves, 5 de enero de 2012
En la noche de Reyes
Una de las cosas que con el paso del tiempo más tiende a envidiarse de la propia infancia es la facilidad con la que un mínimo aliciente se convertía en el objetivo que justificaba la propia existencia. Cada cinco de enero se transformaba entonces en una insoportable cuenta atrás, en un anhelo de ese mañana que parece alejarse vengativamente como solo saben hacerlo esos momentos que uno ansía con ardua desesperación. Momentos que el envilecimiento y la desilusión propia del paso de los años hacen decrecer a menudo por debajo de lo conveniente.
domingo, 1 de enero de 2012
Un año más a la espalda
Salgo a la terraza después de una ducha que me arranca el cansancio del largo paseo, y me sorprende el viejo aroma en el aire de los antiguos domingos por la tarde, cuando toda la familia se arreglaba para salir a tomar algo como cierre al fin de semana. Va cayendo el sol en este primero de enero que posee el doble sentido del año nuevo y del cumpleaños. Veintiocho, cifra peculiar, redonda, tan distinta aunque tan próxima de ese veintisiete que contaba hasta ayer.
sábado, 31 de diciembre de 2011
Otro año que termina, otras vidas que comienzan
Ya queda poco para la media noche. Pronto llegaremos a ese margen casi mágico, esa línea invisible trazada entre dos años, trescientos sesenta y cinco días a cada lado separados por apenas unos segundos.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Otra cuenta atrás
En la radio señalan este veintiuno de diciembre como una fecha inevitablemente peculiar: tal día como hoy, dentro de un año, dejará de existir el mundo tal y como lo conocemos según las teorías del pueblo Maya.
martes, 20 de diciembre de 2011
Ágora, crónica de una historia que se repite
Los pasos me llevan con ligereza camino del teatro Darymelia, pues voy ajustado de tiempo y además hace un frío imperdonable. Accedo al patio de butacas y reparo automáticamente en la única persona, de entre la veintena que hasta ese momento han llegado, que tiene un libro abierto en las manos. Al instante descubro que bajo un corte de pelo que me resulta desconocido se esconde Alicia, alumna del taller de narrativa, ejemplo de experiencia y de infinitas lecturas que en más de una ocasión obligaba a plantearse si con tal competencia no sería de justicia abandonar las letras.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Como felinos bajo el sol
El viento juguetea a lo lejos con las estelas de vapor con las que uno tras otro tantos aviones arañan el cielo. La plaza de San Francisco es un hervidero de gente hacia medio día de este sábado de diciembre. Los gatos vagan a sus anchas por los jardines del edificio de la Diputación, gozando de esa comodidad egoísta tan suya, dejándose caer sobre la hierba con desgana maquiavélica, gozando al sol sereno de invierno. Tras un breve paseo me confiero a la espera mientras deambulo de pie por la plaza, entre críos con gorro de lana que pasean de la mano de sus padres y haraganes que se entregan con denuedo al ejercicio de no hacer nada.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Carta a un poeta en el exilio
Estimado amigo:
Sé innecesario pronunciar ese nombre tuyo que, por simetrías históricas, te asocia con cierto escritor del diecinueve, pues te reconocerás en cuanto leas la presente. Estás ahora lejos, muy lejos, en lugares que nunca he visto y no sé imaginar, entre palabras extrañas y costumbres que pienso incomprensibles de tan dispares a las conocidas.
Sé innecesario pronunciar ese nombre tuyo que, por simetrías históricas, te asocia con cierto escritor del diecinueve, pues te reconocerás en cuanto leas la presente. Estás ahora lejos, muy lejos, en lugares que nunca he visto y no sé imaginar, entre palabras extrañas y costumbres que pienso incomprensibles de tan dispares a las conocidas.
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